Por Virginia Calvi.
ARTISTA SELECCIONADO: JULIO ALBISU
BIOGRAFÍA:
Julio Albisu es artista visual y abogado originario de Allen, Río Negro, y radicado en Buenos Aires. El Derecho, las líneas, las rectas y los planos de colores caracterizan su obra, sin embargo, es conocido principalmente por ser el creador y líder de la muestra artística y proyecto humano «Trans4motion» (o su versión «Trans4motion Federal»), la cual se destaca por ser rupturista buscando visibilizar y celebrar la diversidad.
Combina artes plásticas, geometrías, fotografías, videos, arte digital, esculturas y diseños de alta costura. Su acción de colaboración con otros artistas ha sido precursora.
Enfatiza la importancia de la diversidad, las libertades, la aceptación y el amor, y aborda temas del colectivo LGBTIQ+ pero señala sobre todo la necesidad de evolución y de transitar por esta vida respetando quienes somos o quienes queremos ser en la búsqueda de la identidad.
La actriz Mariana Genesio se transformó en musa inspiradora para el proyecto. Así, Interviene símbolos patrios como banderas nacionales y escudos para preguntarse, entre otras cosas, si la sociedad argentina está preparada para tener una figura presidencial trans y cuestionando el concepto de patria.
Albisu se convirtió en artista plástico a los 35 años, habiendo transitado por talleres de artistas como Andrés Pereira Paz, Adriana Minoliti y Diana Aisenberg, y fue seleccionado por el Salón Sívori en 2018. También realizó una residencia artística internacional en 2019 de la mano de Edoardo Monti en Palazzo Monti, Brescia, Italia. Su muestra “Trans4motion”, post pandemia, en el Centro Cultural San Martín, se identificó rápidamente con el público y en 2025 como dice el artista “la obra se transformó en carroza” participando de la marcha del orgullo en la Ciudad de Buenos Aires y de una muestra especialmente adaptada para el Centro Cultural Artlab, del cual es Brand Ambassador, transformando una vez más su obra al formato digital.
La plasticidad, la diversidad de lenguajes que aborda el artista y la evolución como eje temático avizora que su obra está en proceso de sorprendernos y de seguir interpelando de una manera vanguardista.
En Trans4motion la identidad no es una respuesta sino un movimiento. ¿Qué parte de vos todavía está en tránsito, incluso cuando pareciera que ya encontraste una forma?
Yo creo que todos vivímos en tránsito, somos seres en constante evolución. Nuestras ideas cambian con la experiencia de vida, somos seres falibles, y a través de Trans4motion busco repensar eso.
Intervenís banderas y escudos, esos objetos que condensan obediencia. ¿Sentís que la patria necesita ser reimaginada o directamente desarmada? ¿Dónde empieza para vos la violencia simbólica y dónde empieza la libertad?
La patria es constante mutación y eso no quita el sentimiento fuerte de pertenencia. Los Estados, sus territorios cambian. La civilzacion es producto de conquistas continuas y que van tomando distintas formas, con los símbolos sucede lo mismo, están abiertos al cambio.
La violencia comienza con la indiferencia frente a otro y allí cercenas su libertad. La libertad muchas veces es una conquista individual y muy íntima pero cuando trasciende se vuelve colectiva.
Usás líneas y planos, estructuras que evocan ley, norma, límite. ¿La geometría es tu manera de ordenar el caos o de mostrar que toda forma rígida puede quebrarse?
Absolutamente, que toda estructura o forma rígida puede quebrarse, que todo es dinámico, mutación, cambio.
Tu obra salió del museo, se volvió carroza, se mezcló con cuerpos, pieles, voces. ¿Qué descubriste cuando el arte dejó de ser un objeto y se convirtió en un fenómeno colectivo? ¿El público te completó o te desbordó?
uff que pregunta! Me tomo por sorpresa, hermosa sorpresa ver que tu arte trasciende, que hace eco en el público. Creo que también te ubica en un lugar de responsabilidad porque es una obra que alza muchas voces, y si… eso completa, pero aún estoy procesándolo. La marcha del orgullo, tu obra manifiesta en una carroza, tanta gente acompañando, celebrando. Es una posibilidad maravillosa que agradezco.
En tiempos donde todo se vuelve rápido, superficial y “correcto”, ¿qué riesgo estás dispuesto a asumir hoy como artista? ¿Qué sería para vos una obra que realmente incomode al siglo XXI?
El artista se expone, intenta hacer eco y alzar voces. Una obra debe incomodar, pero la obra que realmente incomoda no es la que choca, es la que desnuda una verdad que todos sospechan pero nadie se anima a decir. La incomodidad necesita tocar una tensión real de la época, donde la incomodidad sea intelectual, emocional y social. Me gusta incomodar como una acción artística en si misma, si eso es un riesgo lo tomo todos los días.
@julioalbisu
@trans4motion_ok

Hermosa Nota, preguntas inteligentes! Gracias