InicioCuentoLa Muerte

La Muerte

Publicado el

Por Daniel Posse.

No hubo glorias, ni máximas condecoraciones, ni clarines, ni laureles, ni siquiera un ave César.

No hubo mármol, ni inmortalidad en la memoria, ni mucho menos páginas en los libros, ni pedestal y bronce.

Sólo olvido, agonía y ese cáncer irreverente, atrevido, que no acató sus órdenes de retirarse.

Este rebelde había iniciado su ofensiva desde el páncreas, es de donde se expandía hasta el estómago, aposentándose después en el hígado, para luego pasar a la próstata y encallar en los huesos.

No logró hacer nada que lo detuviera. Las escaramuzas eran más intensas y más inútiles. Los efectos de las batallas eran devastadores, la química y el mal terminaban con las pocas energías que aún poseía.

Vio cómo la piel se le agrietaba, cómo el pelo se le caía; las náuseas no le permitían tragar nada más que agua, a veces duraban todo el día y otras finalizaban cuando el sol arremetía en la mañana.

Comprendería, día a día, que su tiempo estaba terminando.

La muerte le abría las puertas, con una lentitud que podría denominarse perversa.

Podía adivinar que la última hora se aproximaba, porque el dolor se hacía más intenso; cada puntada era un puñal revuelto en las entrañas, un puñal que el enemigo azuzaba una y otra vez hasta dejarlo exhausto.

Cada vez que esto ocurría, rostros siempre diferentes aparecían de repente, frente a él, riendo, mirándolo fijo; eran ajenos, y a algunos los recordaba, otros no. Era como un inventario de fantasmas que regresaban del pasado, para decirle: —Ahora te toca a vos…—

En una primera instancia culpó a los médicos, después a los medicamentos. Al final, en el ápice, entendió que era su conciencia y que ella le anunciaba el inicio del infierno, porque para él no habría Edén, solo terror. Por primera vez, allí sus ojos, antes de cerrarse, mostraron miedo.

                                                                      

*Del Libro De Sueños y Azar, de la sección 5 postales de un general.

 

1 COMENTARIO

Responder a Fabiana Palacio Cancelar respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

últimas noticas

Pedagogía de la indiferencia

Por José Mariano. “La indiferencia es más peligrosa que el odio.” — Elie Wiesel. La indiferencia no...

Cuando la palabra se pierde

Por Fernando Crivelli Posse “El pensamiento crítico es el mayor remedio contra la manipulación.” — Karl...

REFERENDUM, lo que Italia practica y Argentina posterga

Por Enrico Colombres. “La mayor felicidad del mayor número es el fundamento de la moral...

Mercados globales en fase de transición

Por Nicolás Gómez Anfuso. En el análisis de la estructura actual de los mercados globales...

Más noticias

Pedagogía de la indiferencia

Por José Mariano. “La indiferencia es más peligrosa que el odio.” — Elie Wiesel. La indiferencia no...

Cuando la palabra se pierde

Por Fernando Crivelli Posse “El pensamiento crítico es el mayor remedio contra la manipulación.” — Karl...

REFERENDUM, lo que Italia practica y Argentina posterga

Por Enrico Colombres. “La mayor felicidad del mayor número es el fundamento de la moral...