Por Virginia Calvi.
EDICION NUMERO 50º DE FUGA DE NOTICIAS
ARTISTA SELECCIONADO: PIWA LA PIWA
EDICIÓN ESPECIAL: ROUGE N’ ROLL DISCO DOBLE
LADO A ROUGE – LADO B ROLL
Hola lectores de Fuga, ¿cómo están? Esta semana quiero proponerles doble escucha. Sí, más allá de presentarles artistas y redactar con conciencia y audacia mi misión semana a semana es que lleguen a la escucha de los discos que les traigo. Por ser edición número 50, sabemos que es especial… La propuesta esta vez es un DISCO DOBLE.
Durante mis últimos 10 años en Buenos Aires he conocido cantidad importante de personas y sobre todo músicos y artistas…es por eso que en este espacio me desafío a mostrarles quienes tocan una fibra escabullida en mi a través de sus canciones, letras y personalidades. ¡Hoy les traigo a LA PIWA!
SOBRE EL:
Piwa La Piwa es un cantautor, multinstrumentista, compositor y también actor argentino. Hace rock, pop rock y mezclas con tango y new wave.
Además de música, trabajó en cine independiente argentino como actor, guionista y compositor musical.
Participó en bandas como Los Pulpos, Lemans, Los Pakidermos, Barco, Delta Venus y otros proyectos en Argentina, México y España. También lanzó varios trabajos solistas, entre ellos:
- Psycho Boy
- Noche de Hotel
- Rouge n’ Roll
En los últimos años ganó atención por canciones como:
- “Memorias del subsuelo”
- “Las olas que vendrán”
- “Pasado de moda”
Sobre ROUGE:
“Rouge” es el lado A del álbum doble Rouge n Roll, el nuevo trabajo de Piwa La Piwa. En esta primera entrega propone un cruce vibrante entre géneros como el rock, el pop y el disco contemporáneo, que conviven dentro de un mismo universo sonoro con una impronta estética definida y una sutil carga satírica.
A lo largo de sus ocho canciones, Rouge construye un recorrido donde lo clásico se reinterpreta desde una mirada actual: guitarras, melodías y pulsos bailables dialogan en una narrativa que oscila entre lo íntimo y lo expansivo, entre lo onírico y lo físico.
El álbum cuenta con la participación de Paul Higgs, Lvrod y Aleto Álvarez, quienes aportan matices y capas a este universo en construcción.
En el plano técnico, Rouge se potencia con el aporte de Mario Breuer en la masterización, junto a la producción de Lucas Porcel y la mezcla de Max Kamienomosky, consolidando un sonido sólido y contemporáneo.
LINK DE ESCUCHA:
https://open.spotify.com/intl-es/album/60zO4ybKRW9hk36QitEGfi?si=yx1dIsC4R3CH9EKiK71A2Q
SOBRE ROLL:
Roll es el lado B de Rouge n’ Roll, el nuevo álbum doble de Piwa La Piwa. En esta segunda entrega, el proyecto se vuelca de lleno a un enfoque más rockero, blusero y visceral, donde el swing y el groove toman protagonismo dentro de un universo sonoro marcado por el flow, las guitarras y la actitud.
A lo largo de sus ocho canciones, Roll despliega una energía nocturna y expansiva que dialoga con el rock clásico desde una mirada contemporánea. Hay riffs filosos, pulsos bailables y una impronta desprejuiciada que combina elegancia, ironía y potencia escénica, sosteniendo la identidad estética que atraviesa todo Rouge n’ Roll.
El único feat del disco es junto a Rafael Ferraiolo en “Gin Tony”, una colaboración que profundiza en un espíritu de ópera rock progresivo.
En el plano técnico, Roll vuelve a contar con la producción de Lucas Porcel, la mezcla de Max Kamienomosky y la masterización de Mario Breuer, consolidando un sonido sólido, orgánico y contemporáneo.
Entrevista
Virginia: Hola Piwa bienvenido a Fuga de Noticias, ¿cómo estás?
Piwa: Hola Vir, gracias por tu interés en mi disco en esta edición especial
Virginia: Rouge n’ Roll tiene una estética muy cinematográfica y nocturna. ¿Qué imágenes o escenas aparecían en tu cabeza mientras lo componías?
Piwa: Mientras componía Rouge n’ Roll me aparecían imágenes muy coloridas y dispares, como fragmentos de un caleidoscopio cromático y sonoro. Y el horizonte del río y el mar siempre presente, mezclado con personajes que atraviesan la ciudad después de una fiesta eterna, o perdiéndose en un amanecer medio fantasmal. Mucho neón, agua, humo, movimiento, gente elegante pero rota. Siempre sentí el disco como una película urbana que avanza entre momentos íntimos y escenas caóticas que desembocan en un mar cargado de electricidad y psicodelia, donde todo tiene algo sensual y al mismo tiempo profundamente melancólico.
Virginia: El título mezcla glamour, ironía y rock. ¿Qué significa “Rouge n’ Roll” para vos?
Piwa: Rouge n’ Roll nació un poco como un juego de palabras, pero terminó convirtiéndose en una identidad. Me gustaba la idea de agarrar algo tan clásico y pesado como el “rock n’ roll” y transformarlo en rouge, con glamour, con maquillaje corrido, con cierta sofisticación decadente pero pura. Para mí el disco habla mucho de eso, de la dualidad entre lo impulsivo y lo elegante.
Virginia: Hay una sensación de movimiento constante entre lo elegante y lo marginal. ¿Sentís que el disco habla de personajes que viven en los bordes?
Piwa: Sí, totalmente. Me interesan mucho los personajes que viven en los márgenes, o que sienten que nunca terminan de pertenecer a ningún lado. Hay algo romántico y también peligroso en vivir al límite, como escapando hacia lugares remotos, el hecho de no ser de aquí ni allá como dice Facundo Cabral. Muchas canciones del disco tienen esa sensación de escape, de búsqueda de identidad por fuera del ser, pero que se resignifican en esa otredad.
Virginia: Venís de tocar en distintas bandas antes de tu proyecto solista. ¿Qué cosas te permitió decir este disco que antes no podías?
Piwa: Haber pasado por distintas bandas me enseñó muchas perspectivas que existen dentro de la musicalidad compartida. El hecho de haber sido sesionista también potenció las ideas personales que tenía sobre la construcción de acordes. Y el proyecto solista me dio libertad total para construir ese universo propio. Con Rouge n’ Roll pude mezclar estilos, estéticas y emociones sin tener que encajar en una estructura específica. También me permitió escribir letras mucho más ambiguas, sin explicar todo, dejando espacio para lo visual y lo emocional.
Virginia: Musicalmente hay ecos de new wave, rock argentino clásico y algo tanguero. ¿Cuáles fueron las referencias más presentes durante la grabación?
Piwa: Más que influencias estrictamente musicales, muchas de las referencias del disco me atravesaron desde un lugar conceptual y estético. Con esto quiero decir que quizá no aparecen de manera literal en las canciones, sino en el imaginario que proponen, en cierta forma de construir atmósferas. Supertramp fue un gran referente a la hora de marcar el pulso de las canciones, ya que casi todas están compuestas desde el piano. Porque por más que el disco tenga guitarras eléctricas y acústicas, vientos y arreglos de cuerdas que terminan siendo parte de un “Wall of sound”, las canciones nacen de la soledad de estar sentado al piano. Steely Dan, por ejemplo, es una referencia que puede asomar por momentos en algunos colores y climas musicales, en esa mezcla entre rock, jazz rock, música disco y una identidad glam. Pero también aparecen baladas y canciones acústicas que le dan un tinte más barroco. Durante la grabación también estuvieron muy presentes en las letras artistas del rock argentino clásico como Manal, Almendra y Serú Girán, bandas que construyeron una sensibilidad urbana, sofisticada y nocturna que siempre me marcó. O más blusero y rockero, también en las letras, como Pescado Rabioso o Pappo’s Blues, donde el rock tiene algo más físico, más callejero y visceral. Aunque al mismo tiempo siento que gran parte de esa tradición nace inevitablemente de The Beatles, que son una referencia enorme en términos de composición, melodía y libertad musical. Hay además cierta sensibilidad tanguera atravesando todo el disco, algo melancólico que convive con influencias muy distintas, desde bandas con mucho groove y sofisticación pop hasta canciones más crudas, al hueso. Creo que hay algo progresivo en el recorrido general del álbum, no necesariamente desde lo técnico, sino en cómo las canciones van mutando de clima y expandiendo un universo propio. Más que copiar referencias puntuales, me interesaba captar atmósferas y traducirlas a un lenguaje más actual.
Virginia: Tus letras parecen muy visuales, casi como escenas de película. ¿Escribís desde recuerdos reales, ficción o una mezcla de ambas?
Piwa: Creo que escribo desde una mezcla constante entre recuerdos o vivencias reales que se entremezclan con una ficción que se va improvisando sobre la marcha. Muchas veces parto de algo vivido, de una sensación o de una imagen concreta, pero después las canciones empiezan a deformarse y toman vida propia. Me gusta pensar las letras como pequeñas escenas, personajes, lugares y momentos que canalizan un sentimiento perdido que aún está siendo masticado.
Virginia: ¿cómo fue que llegaste a la idea de la realización de un disco doble?
Piwa: La idea del disco doble apareció bastante natural mientras iba componiendo. Empecé a notar que las canciones se agrupaban solas en dos universos muy marcados. Por un lado, estaba Rouge, más glam, y elegante, y por el otro Roll, más rockero, blusero y visceral. Eran dos energías convertirla en parte del concepto. Sentía que el proyecto hablaba justamente de eso, de contrastes, de movimiento, de personajes que viven entre la elegancia y el caos, entre lo íntimo y lo salvaje. El formato doble me permitió darle espacio a cada identidad y hacer que el recorrido del disco tuviera algo más narrativo. Me atraía la idea de construir dos mundos que se espejaran y se contradijeran al mismo tiempo.
Virginia : Realmente un Placer este encuentro y conocer más sobre vos y la creación de este disco doble. Gracias por tu tiempo Piwa. Deseo que los lectores de Fuga disfruten de este contenido y lleguen a la escucha.
Piwa: ¡Gracias A Vos Virginia! Felicitaciones al equipo por mucho más Fuga de noticias.
LINK DE ESCUCHA:
https://open.spotify.com/intl-es/album/48MrrDfSRK5RJdShqSW3sk?si=kiCg4nUwSW-rRY29QW128g


