Por Sergio Lizárraga.
Según Octavio Paz la relación entre erotismo y poesía es tan íntima que puede decirse, sin afectación, que el primero es una poética corporal y que la segunda, es una erótica verbal. Ambos están constituidos por una oposición complementaria. El lenguaje- sonido que emite sentidos, trazo material que emite ideas incorpóreas- es capaz de dar nombre a lo más fugitivo y evanescente: la sensación; a su vez, el erotismo no es mera sexualidad animal: es ceremonia, representación. El erotismo es sexualidad transfigurada, metáfora.
La poesía de Soler encarna esa «poética corporal» que Paz describe, donde el mercurio, sustancia que es y no es metal, que huye y envenena, se convierte en metáfora de una sexualidad que nunca es instinto puro sino ceremonia fallida, representación del deseo como pérdida. Sus versos, al nombrar lo fugitivo, «una gota salitrosa», «el borde inacabado donde su piel hace un pliegue», convierten el cuerpo en lenguaje y el lenguaje en un erotismo que transfigura el duelo, haciendo del poema ese espacio donde la boca que besa y la boca que nombra son la misma herida.
¿Conoce límites la sensualidad en la palabra? Para Federico Soler, el único límite es el silencio que la precede y la ausencia que la convoca.
Poemas inéditos
“La curiosidad es la insubordinación en su forma más pura.”
Vladimir Nabokov
1.
una gota salitrosa
de mercurio
se perdió en su mejilla gastada
huérfana
sin esa mano tierna que la limpie
la descubrí tarde
en un eco perdido de campanadas
solemnes
que destrozaban la carne
con palabras como misiles
no llegué a conocerla
recostada en un cajón
lustroso reías
al soñarte improbable y dormida
podría hacer de su insomnio
una derrota
lejos del Cáucaso
con la voz salitrosa
de Gulag raspando
su garganta humana
de gata dormida
esquivo paquidermo noctámbulo
insinúa una pérdida
entre líneas
no hay nada más doloroso
en un duelo
que ese vacío sobrante
que no pueden recortar las palabras
2.
rescato la impudicia
de su cuerpo
del fango bullicioso
de la náusea
ella parte sigilosa
en ese hueco mohoso
entre el olvido y la derrota
la fetidez de sus besos
comienzan a agrietar
mi memoria
no sé puede
contra su delirio
de niña joven
3.
me intrigo hacia adentro
desdoblado
en los contornos
sin los contornos
en los dobleces
en las solapas
dónde el miedo hace un vuelo
y en la carne se inca
el diente de la excusa
el deseo estalla bulle
un bolo de pasta ausente
con palabras sueltas
con odio acumulado
en ira camuflada
regurgita
tiembla
me desdoblo
hacía fuera
de los márgenes
sin prisa
sin pausa
descentrado por dentro
hacía el fondo
de los bordes
en el umbral
de la nausea
en ese mausoleo olvidado
gimo en silencio
un aullido de otro tiempo
un orgasmo de otro goce
trepidante
palpita
descarnación
que se asoma al vacío
en un desfiladero
de palabras huecas
llego perdido
sin causa
con la lengua suelta
maltrecha perimida
los goces enfrentados
disecados en un cotidiano
trascurrir sin pausa
inmediato
sin vigilia ni memoria
los besos carcomidos
se derriten
los labios deshojados
se apoltronan
el cirio pascual erguido
tienta en el centro
del templo
tu boca mercuria
de fuego gélido
los vuelos de las abejas
que buscan su luz
hasta sacrificar su oficio
se desploman
en una explosión lumínica
contenida
llueve su ojo
una señuela de campo santo
sin luz mala
la llora perdida
la mirada hueca
sin destino
el horizonte camuflado
en la derrota
con los ojos abiertos
para adentro
la espero
hace siglos
que no llega
4.
cuando viajo en avión
cierro los ojos
el sonido bulle
similar
a cuándo
me sumerjo
debajo del agua
los sonidos parecen
distantes
una cría llora
otra emite una palabra
indescifrable
el corazón cabalga ciego
como vos sobre mis piernas
sobre el sillón alado
la cuenca de los ojos
me palpita
veo negro
los labios secos
intentan un descargo
monótono
ohhh ohhhh
ese agujero
que hacen sus labios
su boca
quema mis besos
roommm roommm
romm romm
roommm roommm
¿será esto la presurización?
5.
hay días que uno se despierta
descarajinado
y más valdría colgarse un cartel
de terreno baldío
o sábana usada
que advierta
de esta desgraciada ajena
hay días que parece
nos han levantado al revés
y nos han dejado
el interior hueco
arrugado
sin mensura
con la boca
en un grito ahogado
de mercurio
latente
hay día que se parece mucho
al fin del mundo
algunos aprovechan
y lo consuman
6.
sorber el deseo
en el borde inacabado
donde su piel hace un pliegue
esperar la derrota
sobre el musgo
ahí cito
en su grieta dormida
donde se prohíbe
el beso púbico
en cuentagotas
sorbiendo
roto
mercurio
en boca rasgada
acabado
en tránsito mortuorio
mientras tiembla
mi mayor olvido
donde los pájaros
vomitan ditancias
sorber
sin esperar
que la boca ahogada
regurgite silencio
en las sombras
7.
se necesita reposar el tiempo
para que los sulfitos de la carne
floten
en ese vaso de sangre tannat
el silencio más grande
es cuando sus besos lloran
o vuelan y se van lejos
con las calandrias
su cuerpo es un hueco
que flota como los sulfitos
en mi carne
de corcho gastado
añejado espero
púber de silencios
sus gemidos atraviesan el páramo
mientras sigo esperando
en Comala
saludando a los muertos
8.
su lengua
recorriendo
lo otro lo mío
eso
que ya no me pertenece
esquiva
como vinilo cansado
sin registros
ovíparos
arrastrada piel
las señales bostezan
distantes
lejos
sin prisa
en la lejanía
obtusa del silencio
sus ojos
esas pupilas viajeras
nublan mis sentidos
empañan mi vértigo
sin nubes
donde su herida
se vuelve sintética
9.
cargamos con cuerpos
de niños muertos
de otros siglos
de otras tierras
niños
que se fueron adultos
gastados
escupiendo
escarabajos perversos
y mariposas
perdidas
cargamos niños
que agonizan
sin jamás morir
Federico M. Soler.
Nació en San Miguel de Tucumán en enero de 1976.
Es psicoanalista distópico, demiurgo de la palabra y trotamundos ficcionales.
En 2007 fue distinguido con el premio tradicional de poesía “Juegos florales”, de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán. Fue reconocido, también, con menciones en distintos concursos de poesía y relatos en Tucumán, Mendoza y Buenos Aires.
Colabora en las revistas Polvo, Paco y El Ganso negro.
Sus poemas y cuentos fueron publicados en diferentes antologías de nuestra provincia y de Buenos Aires. Entre las selecciones más relevantes se encuentran, las dos antologías de relatos publicadas por la editorial EDUNT, la selección para una antología virtual de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán por uno de sus relatos, la antología “Poetas de Tucumán”, realizada por la Cátedra de Literatura Argentina II, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT y en 2023 participó de la antología virtual “¿De qué se ríe? Veinte cuentos de humor inestable” de editorial Bucarest (Buenos Aires).
Tiene publicados los libros, “Cuerpo liminal”, por el Ingenio Edita (Tucumán. 2017) de poesía, de relatos “Las chupilas”, por Lago Editora (Córdoba. 2020). Y su último libro de poemas “Fábrica de animales”, por editorial Aconquija (Tucumán. 2024).
