Por Sergio G. Lizárraga.
amanezco
sin padres
sin hijos
una
de mis lágrimas se parece a
una casa
me abrigo
ante el aliento de las sobras
*
le pido perdón
a la mañana
a las ventanas
que veo desde mi ventana
hoy
en el día del santo
que hablaba
con peces y lobos
yo hago mi día
con palabras que no puedo
hundir en el agua
para que salpiquen
o aúllen
*
me interesa
contar
cuántos pasos
caben en los surcos
que una lágrima deja
calcular
cuánto llanto perfora
una sombra
*
nada brota en mí
cuando están
desnudos los rincones
no perduran flores
sino los silencios
enhebrados en hojas
*
sugiero
decir pájaro
con un puñado de tierra
en la boca
conocer lo que se murmura
entre quienes no habitan
cielos
*
leí el libro sagrado
encendí una luz
esperé
hay distintas páginas
diferentes lenguas
donde mi nombre tiene
letras de ausencia
Nota: estos poemas fueron publicados originalmente en La Papa, con una presentación de Gabriel Gómez Saavedra.
Sergio Gabriel Lizárraga. Tafí Viejo, Tucumán, 1975. Es profesor en Letras con posgrado en Ciencias Sociales, formador de formadores y gestor cultural. En poesía publicó Poemas de Lodebar (Alción Editora, 2014), En tajos a la sed (Ediciones del Dock, 2017), Panes mojados (Fondo Editorial Aconquija, Ente Cultural de Tucumán, 2021) y Todavía hijo (Puerta Roja Ediciones, 2025). Obtuvo una beca Fulbright y una Pluma de Plata de la SADE.

Poemas inmensos por sus sentidos que llegan hasta los huesos despojados,concisos y quedan acurrucados en.míí Felicitaciones