Por Sergio Gabriel Lizárraga.
la imagen peregrina de un sacerdote
quieta
siendo la columna de una hostia
me hizo pensar en mis vientres
en el vientre que se fue con mi madre
en el vientre que se fue con mi padre
en el vientre que se fue con mi hermana
en el vientre
que vos dejaste callado
cuando yo tenía los labios sin dientes
y vos no te naciste pan
me queda otro vientre en el cual pensar
veo la hostia y abro la boca
dejo el mentón en el primer escalón de mi orfandad
dejo la frente sin hacer nada
dejo las manos sin juzgar
y pienso en el vientre que me queda
en el entrarse de la hostia
en su moler mis huecos
pienso
se acabe o no el viento
en usar mis pulmones
mi corazón
mis riñones
para dejar la boca abierta
como pilar del hambre
Del libro Panes mojados (Fondo Editorial Aconquija. Ente de Cultura de Tucumán, 2021)

Gracias por compartir tu arte
Leer sus POEMAS ( Con Mayúsculas) produce un descanso en el Alma!
Magnífico como Siempre….!!
Me gusta con que profundidad escribe Sergio. Siempre me hace pensar, desmenuzar, volver a leer.
Cuánta hondura en estos versos…las pérdidas, lastimando el alma…pero también una esperanza que late. Gracias Sergio!
Como siempre me emociona leerte