InicioPoesíadioses caídos de los pedestales

dioses caídos de los pedestales

Publicado el

Por Belén Nahuz. 

las tías hablan de parir gemelos: seguro a vos te toca.

se puede decir amor mío y no esperar nada

al día siguiente.

todavía sueño con Santiago del Estero

la ternura de la siesta quebrada en ramas

que nunca se mojan

y las lluvias tardías ahuyentan

pajaritos que intentan

ver la vida desnuda.

pero ésta tiene todo preparado

para quienes deciden quemarse

los labios en besos

los hombres lanzados al olvido

pretenden ver el futuro.

esperan ansiosos frente a ventanas

ver al canillita llegar cansado 

tocar el timbre, golpear las manos

tirar el diario del lunes

se puede dormir en el vagón de un tren

y no saber nada de comunismo

ni de hijas paridas alguna vez

sobre cartones percudidos.

diario, diario

recuerdos como tesoros

en las manos de los niños.

tienen flequillos que les llegan a los ojos.

enormes lunas.

¿quieren libertad?

construyan los trenes

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

últimas noticas

El estado de excepción permanente

Por José Mariano. «Soberano es quien decide sobre el estado de excepción.» — Carl Schmitt. Hay cosas...

La paradoja del patrimonio y el mito del deudor eterno

Por Fernando Pérez. El capitalismo contemporáneo invoca la propiedad privada como un valor sagrado, pero...

Un país condenado a elegir

Por Enrico Colombres. “el pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien; debe...

La economía de la intemperie

Por León Rozanski. «A largo plazo, todos estaremos muertos.» — John Maynard Keynes La estabilización de una...

Más noticias

El estado de excepción permanente

Por José Mariano. «Soberano es quien decide sobre el estado de excepción.» — Carl Schmitt. Hay cosas...

La paradoja del patrimonio y el mito del deudor eterno

Por Fernando Pérez. El capitalismo contemporáneo invoca la propiedad privada como un valor sagrado, pero...

Un país condenado a elegir

Por Enrico Colombres. “el pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien; debe...