Por Sergio G. Lizárraga.
Dice Hugo Mujica que, si no estamos uno con el otro, estamos todos incompletos, porque la palabra construye vínculos y revela una dimensión común de la existencia. Desde esa incompletud compartida, estos poemas de Liliana Massara construyen un profundo paisaje donde lo externo refleja siempre lo interno. La rutina, la lluvia, el jardín, el cuaderno y la casa amada se convierten en espejos del alma, y cada imagen funciona como un umbral hacia la memoria y el cuerpo.
En las poesías compartidas, la fragilidad se acepta como pájaro quieto, como lluvia en los ojos, como gris que empuja desde adentro. La escritura aparece como refugio y como acto de resistencia, un modo de recortar el olvido y darle manos al presente, siempre desde un tono suspendido pero firme. Sin embargo, esa misma escritura que sostiene es también la que confronta a la poeta con el límite irreductible del lenguaje. Ella conoce la dificultad de la tarea, sabe mejor que nadie cuán opaca es la lengua, que una palabra jamás equivale a otra y que todo lo que se puede hacer es buscar la mejor aproximación.
Entonces la pregunta se vuelve ineludible: ¿cómo seguir con la tarea de escribir si las palabras son tan limitadas? Quizá la respuesta esté en ese vínculo que Mujica reivindica: si la palabra nos incompleta sin el otro, también es el otro, el lector, el cómplice, quien devuelve a la palabra su sentido posible. Leer a Liliana Massara bien puede ser un ejercicio de completud.
Caparazón
En el destrato solitario del tiempo
deambulo la ruta cotidiana
hacia la casa amada
amarilla de otoño joven
La tristeza es ese pájaro quieto en su rama
Frágil en la amenaza de la flor que cae.
La puerta se cierra, leve,
pero rasga la luz de un verso
Le pido fraguar un abrazo
La magia de su ingenio
lo concede con extrema gratitud
regalándome una nota musical
con acordes de colibrí.
Abril en el cuerpo
Llevo lluvia en los ojos
Permanezco en horas pascuales
Tras húmedas ventanas
me protejo de tanta incertidumbre
Miro, respiro, deseo
en la paralizada sordera de esa
estremecida quietud que me cubre.
El jardín apagado de jazmines
se repone verdeagua
Un gris inadvertido empuja adentro de mí.
Se cuela como legado
en el desamparo acostumbrado
de mis ancestrales anemias.
Arcano
El sabio calla sabiamente
el misterio del origen
El universo, las estrellas, la luz, las sombras,
la travesía de los tiempos,
mis ancestros, mi alma
cuerpo total, entelequia divina.
Alma viajera,
inmortal, antigua, transmigra.
Sueño con la mujer que
escribía en noches de lluvia a
la luz de las velas
con el verdeazul de los árboles
Acampo en el papel para escribir su ausencia.
Formo letras con semillas
Brota el cuerpo de otra niña
abriendo el arca de
memorias repetidas.
Interiores
Se despliegan las hojas de
ese cuaderno de tapas azules
Escribirá, escribiré, leeré
Escribirá, leerá
sin abatimientos encubiertos
entre pasadizos ocultos revisados
Escribirá sobre pertenencias no tan ajenas
con la fortaleza del frío en invierno.
Escribirá tan cerca de la vida
amurallada a la memoria,
abrazada
al lenguaje de la infancia
Recortará el tiempo
de olvidos merecidos.
Le dará las manos al presente.
Detalles
A la hora en que el día enmudece
de intrusos caminantes.
tras los muros
se acomodan cuerpo y mente.
Compasivos, no libran batallas
Los juicios son desoídos.
Nada estremece mis imperfecciones
Suena apenas un susurro y sonrío conmigo
entre el tiempo que se ha ido y ese otro,
invisible que lento me sigue.
Ya no corro, miro esas minucias donde
la frágil fortaleza me alcanza.
Misteriosos, vulnerables,
Los senderos del tiempo ingresan larvados
al cuerpo de mi poema
me toman de la mano y
avanzamos juntos.
Invenciones
La mirada lúcida.
Tiempo consciente
de quien sabe el camino caminado
de quien sabe que algo siempre cambia
Mis propios pétalos, un sakura.
Oxígeno de mis deseos atascados
Sucede algo. Lo sé.
Mi piel abarca otro idioma
Siento agitarse la voz de la sangre
Reposo en nido escondido
Creo una ilusión
Nadie me hiere en este mundo
inventado
Abstraída en la búsqueda de otros lenguajes
las sombras me cubren con su manta
El sol me espera afuera.
Y un verso escribe que lo
tengo olvidado.
Liliana Massara
Profesora y Doctora en Letras por la Universidad Nacional de Tucumán, U.N.T. Fue Prof. titular de la Cátedra de Literatura Argentina I. y de Literatura Argentina del Noroeste en la Fac. de Filosofía y Letras de la UNT; Directora y Co- directora de Proyectos de investigación en la UNT; Profesora de Post-grados, en las Universidades de Cuba, Klön, Alemania, Nacional de Tucumán y de Jujuy (UNJu); Direc. del Instituto Interdisciplinario de Literaturas Argentina y Comparadas (IILAC) desde 2014 a octubre 2019. Miembro del Consejo Editor del Departamento de Publicaciones de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT. (2015- 2019); Coordinadora por Tucumán, de la Red Interuniversitaria de Literaturas de la Argentina, (RELA) (2016-2018); investigadora por la Secretaría de Ciencia, Arte y Tecnología (SCAIT) de la UNT. Como docente universitaria, forma parte de la Maestría en Estudios Literarios de Frontera en la Facultad de Humanidades y Ciencias sociales de la UNJu. Como gestora cultural fue Directora de la Dirección de Letras del Ente Cultural de la Provincia durante el año 2024. Miembro Fundador de la Asociación Literaria Dr..David Lagmanovich, donde continúa. Entre sus publicaciones: Escrituras del yo en color sepia (2013). Compiladora de la serie Narrar la Argentina y Directora de la Revista digital Confabulaciones en la Fac. de Filosofía y Letras de la UNT, cargo en el que continúa; colaboradora en la Página Literaria de La Gaceta de Tucumán En el área creativa participó de diversas antologías poéticas y de microrrelatos; Cuadernos de Penélope (2021) es su primer libro unitario de microrrelatos, Esto que regresa (2023) su última publicación.


Hermosos poemas, delicado lirismo que deambula y regresa. Persiste ahondando más allá de las palabras.
Me encantaron estos poemas de la maravillosa Lili! Profundos y melancólicos!
Me encantó!! Todo!!! Tu corazón habla con tu escritura.Un ser lleno de luz.TE QUIERO!!!
BELLISIMO!!!
Un placer leerte querida amiga!!Bellos poemas!!!
Me encanta tu capacidad de desnudar la intimidad con elementos tan sencillos y a la vez tan profundos.
Mi bella profe ! Felicitaciones !!!
Tenemos el privilegio y orgullo de sus clases sabias y apasionadas los jueves a la tarde !!!
Me encantaron los poemas y sus micros relatos una maravilla !
Felicitaciones querida Lili en nombre mío y de todo el grupo El siglo de lsd luces!
Hermosos poemas, Lili!! Leerlos me acercaron más a ti, querida amiga. Felicitaciones!!
Maravilloso y extraordinario talento de Liliana para navegar enttr las palabras. La poesía es un arte supremo en sus manos
Tan acertado citar a Hugo Mujica, Sergio, felicitaciones por captar de la poética de Liliana Massara. Felicitaciones Lilí, por tu enorme compromiso con la palabra, una poética que va de la mano con tu ética y asombro .
Placer de recorrer esos mundos en las poesías de Liliana Massara. También muy certeras las observaciones de Sergio Lizarraga. Un valioso acompañamiento para dar luz a los sentimientos que despiertan en el lector al encontrarse con éstos poemas.
Te leo y siento que el alma y las palabras guardan un celoso y recóndito romance que solo emerge cuando alguien con el don de la poesía lo vuelve manifiesto. Fue hermoso leerte, Lil. ¡Gracias!