Por Daniel Posse.
Entrevista a Ana Cárol Anríquez
D.P. — Ganar la Faja de Honor de la SADE es uno de los mayores hitos para cualquier escritor en Argentina. ¿Cómo impactó este reconocimiento en tu carrera y qué significó para vos llevar la literatura santiagueña a ese nivel nacional?
A.C.A.—La Faja de honor galardona las obras que denotan calidad literaria, y fue entregado a figuras importantes en nuestro país, así que recibir ese reconocimiento fue un honor para mí, sobre todo porque me indica que voy por buen camino, que lo que escribo es de calidad, tiene sustento. Eso me dio confianza y orgullo, porque la novela incluye temas mitológicos regionales que fueron ensamblados cuidadosamente para lograr una fantasía épica universal.
D.P. — Tu obra “El Séptimo Rayo: Destino de Sombras” ha atrapado a muchísimos lectores jóvenes. ¿Cómo nació el universo fantástico de esta historia y qué te inspiró a darle vida?
A.C.A. —El germen de la novela fue una anécdota de mi padre, que asegura haber visto un duende en el monte donde él vivía. A partir de allí, me surge esta inquietud por lo místico, lo oculto y lo mágico de nuestra tierra. Creo que eso es lo que atrapa a los lectores, el misterio, la posibilidad de algo fantástico.
D.P. — Un detalle fascinante de tu libro es la incorporación del quichua como un idioma mágico utilizado por poderosos hechiceros. ¿Cómo surgió la idea de fusionar nuestra lengua ancestral con los elementos clásicos de la fantasía épica?
A.C.A. —En novelas fantásticas como por ejemplo el Señor de los Anillos, de Tolkien, él crea un idioma, el élfico. Yo no he creado un idioma nuevo, sino que tomé esta lengua Quichua, que es una lengua que parece dormida en nuestra tierra, sin embargo, es un idioma ancestral, y por lo tanto está cargado de historia, y por eso mismo es poderoso. En mi novela lo usan solo unos pocos, los elegidos, los magos, los hechiceros.
D.P. — El jurado del premio quedó encantado con ese homenaje a las raíces de Santiago del Estero. ¿Qué tan importante es para vos mantener viva la esencia de tu provincia dentro de géneros literarios modernos como el juvenil?
A.C.A. —Todos estamos atravesados por el folklore. Así como la sangre corre por nuestras venas, llevamos el folklore impregnado en el alma. Poder hacer una proyección literaria utilizando elementos propios de nuestra mitología es una forma de ser parte de esa historia narrada. Mi pregunta siempre es: ¿por qué no universalizar lo nuestro?
D.P. — La primera edición de tu novela se agotó rápidamente, obligando a trabajar en una segunda tanda de impresión. ¿Cómo vivís este fenómeno de recibir tanto cariño y demanda por parte de los lectores?
A.C.A. —Lo que más me emociona como escritora son los comentarios que recibo de los lectores. Ellos se enganchan con la historia, se encariñan con algunos personajes, detestan a otros. Eso es maravilloso porque los moviliza y quieren saber más, qué pasa con el protagonista, con los demás chicos, cómo sigue la aventura. Esa es la pregunta que más me hacen. Y claro, tiene una segunda y una tercera parte (próxima a salir). Es una saga de tres libros, que espero cumpla con las expectativas de mis lectores juveniles.
D.P. — Escribir literatura juvenil implica conectar con las emociones y búsquedas de las nuevas generaciones. ¿Cuáles considerás que son los mayores desafíos al momento de construir personajes y tramas que resuenen en los jóvenes de hoy?
A.C.A. —Creo que para escribir para jóvenes tenemos que mirar con los ojos de los jóvenes, empaparnos de sus emociones, recordar qué cosas nos movilizaban a nosotros mismos. Desde ese lugar escribo. Trato de ponerme en sus zapatos, donde la adrenalina desborda, donde tomamos decisiones equivocadas, donde actuamos por impulso, y a partir de allí dotar a los personajes con esas características. Quiero decir que los personajes, al ser adolescentes, están en la búsqueda de una identidad.
D.P. — Detrás de todo gran escritor hay un gran lector. ¿Qué autores de fantasía, clásicos o de la propia literatura del NOA (Noroeste Argentino) marcaron tu camino e influyeron en tu estilo de escritura?
A.C.A. —Si hablamos de fantasía, en primer lugar destaco a Enrique Barrios, con toda la colección de sus libros. Él me abre la puerta a la magia a mis 12 años. Luego vienen Tolkien y J.K Rowling, que fueron los que despertaron en mí las ganas de escribir fantasía. Pero hay una autora argentina que se lleva mi absoluta y total admiración, y es Liliana Bodoc. En el Noa no conocí autores que escriban fantasía épica, y por eso mismo me propuse lanzarme en esta travesía de crear un mundo nuevo y convertir lo propio en universal.
D.P. — El proceso de escritura a menudo requiere de rutinas y momentos de introspección. ¿Cómo es el «día a día» creativo de Ana Cárol Anríquez a la hora de sentarse a estructurar una novela compleja?
A.C.A. —No escribo todos los días. A veces paso semanas sin escribir ni una frase, pero de pronto me siento y escribo un cuento completo o el capítulo de una novela. Simplemente la historia llega desde algún lugar, pero se va creando mientras la tipeo en el teclado, no la pienso de antemano, no estructuro un argumento. Aparece un personaje y él solo me va soplando su personalidad, su embrollo, su angustia o su alegría. Y la historia se teje a su alrededor.
D.P. — Santiago del Estero es históricamente conocida como la «Cuna de Poetas y Cantores». Desde tu lugar como narradora de ficción, ¿cómo ves el panorama actual y el espacio que se le da a los nuevos talentos literarios en la provincia?
A.C.A. —Sin dudas, Santiago es cuna de poetas y cantores, el talento desborda nuestra provincia, pero el trabajo del escritor es un trabajo de introspección, silencioso muchas veces, y por eso mismo no conlleva un despliegue de bombos y platillos para ser mostrado. Por lo tanto le toca a cada uno abrirse camino. Como escritora y narradora voy de la mano de mis escritos, ellos, la poesía, los cuentos y las novelas me van metiendo poco a poco en el mundo de las letras. En Santiago hay varios grupos literarios que se autogestionan, y de los que hoy formo parte. Y en este punto quiero agradecer a escritores de gran trayectoria, como Magui Montero y Melcy Ocampo, que me abrieron su corazón, me brindaron sus saberes y me dieron cabida en el ámbito de la escritura.
D.P. — Sabiendo que “El Séptimo Rayo” es solo la apertura del portal de la saga “Destino de Sombras” y que ya presentaste su continuación, “El Poder de los Sueños”, ¿qué nos podés contar sobre el rumbo que toma esta historia? Además, considerando tus facetas como poeta y compositora, ¿qué otros proyectos creativos tenés planeados para el futuro?
A.C.A.—La historia de Luis, del Séptimo Rayo, termina con “Batalla en el Infierno”. Tercero y último libro que se publicará a fin de año, si Dios quiere. La historia de Luis se va tornando más oscura, lo que empezó como una aventura, se termina convirtiendo en una sucesión de eventos que terminarán de definir la personalidad del protagonista, que como sabemos es un chico complejo, que camina por la cornisa entre el bien y el mal. Los tres libros mantienen la dualidad de luces y sombras, y la historia termina con una guerra.
Con respecto a otros proyectos literarios, tengo muchos escritos pendientes, novelas, poemarios, pero para el próximo año quisiera publicar un libro de cuentos para adultos. Todos los escritores sabemos que dar a luz un libro conlleva dedicación, perseverancia y sobre todo mucho amor, por eso mismo sigo dando lo mejor de mí para no decepcionar a los lectores, que son el motor del mundo.
